Download Papelucho en la clínica by Marcela Paz PDF

By Marcela Paz

Show description

Read Online or Download Papelucho en la clínica PDF

Similar spanish books

Mientras mi Preciosa Duerme Spanish

Todo el hechizo y el suspense de l. a. maestra del mystery. Neeve Kearny debe de ser l. a. única character en Nueva York preocupada por l. a. desaparición de Ethel Lambston. Ethel, una famosa reportera de ecos de sociedad, es una de las mejores clientas de l. a. lujosa boutique que Neeve posee en Madison street.

Additional info for Papelucho en la clínica

Sample text

Y yo que le pedí a Dios que lo devolviera al Purgatorio. ¡Qué pensaría de mí, mi mejor amigo! Y yo que le había prometido acompañarlo siempre. A lo mejor por eso se había muerto. De pura soledad... —me dije con voz áspera. —Papelucho, perdón por darle así la noticia. No pensé que usted lo quería tanto. Nunca oí hablar de ese señor. ¿Estaba enfermo hace tiempo? La señorita Eliana me dio agua, pero yo seguía pensando en el pobre Profeta ardiendo en el Purgatorio por culpa mía. —Lo acompañaré a su casa y dejo encargado el teléfono —dijo ella amarrándose un pañuelo en la cabeza—.

La gente grande es así; siempre cambia de idea en la mañana. Pero lo único malo de todo esto es que no puedo encontrar el reloj que me regaló el doctor y ni puedo decir que se perdió porque nadie sabe que lo tenía. Desrellené entera mi almohada y la de Javier y no está, y voy a tener que desrellenar todas las almohadas de la casa hasta que lo encuentre porque en el malón de la Grace se confundieron todas las cosas de esta casa y también se me olvidó dónde escondí mi reloj. Resulta que va a pasar una desgracia tremenda y no se puede decir y es bastante terrible estar esperándola y ver que nadie sospecha nada.

Ese rato fue tremendamente largo. Porque yo pensaba en la confusión de mi mamá cuando supiera del nuevo invitado, en la cara de papá, en la Domi... Y yo hablaba con cada uno mil veces y no podía convencerlos. Y por fin tenía que irme con el Profeta qué sé yo adonde. Y ponía mi radio para pensar en otra cosa y dale y dale. Hasta que, al fin se abrió mi puerta y aparecieron mamá y papá en persona con una maleta y venían a buscarme. Ahora la cuestión era decirles lo del Profeta. Yo me sentía igual a ese día que desparramé el tintero en la cama de papá.

Download PDF sample

Rated 4.00 of 5 – based on 9 votes